El sobrepeso en los perros

El sobrepeso es un problema muy común en los perros. En esta sección examinaremos cómo los perros aumentan de peso, por qué esto es un problema y cómo puedes ayudar a tu perro a llegar a su peso ideal.

Cómo aumentan de peso los perros


Normalmente los perros aumentan de peso por comer más de lo que necesitan y por falta de ejercicio. Las calorías que ellos consumen, que no son utilizadas en las actividades diarias que ellos realizan, se almacenan como grasa. El que tu perro coma de más, puede ser el resultado de la gula, el aburrimiento o del exceso en la cantidad que le suministras.

Alimentar a tu perro con las sobras de la mesa o darle golosinas frecuentemente, a menudo contribuye a su problema de exceso de peso. Más aún, lo que representa una pequeña comida para una persona, es una gran cantidad de calorías para un perro. Suministrarle golosinas a tu perro, puede animarlo a pedirte comida cuando estás sentado a la mesa comiendo. ¡Y los perros frecuentemente tienen una gran habilidad para adiestrar a sus dueños a que les den golosinas!

Los cachorros sobrealimentados tienden a convertirse en perros obesos y al mismo tiempo, corren mayor riego de desarrollar problemas ortopédicos. Si alimentas a tu cachorro correctamente mientras es joven, él tendrá menos riesgo de tener problemas de peso más tarde en su vida.

Una forma rápida de determinar si tu perro tiene exceso de peso es tocarle las costillas con la palma de la mano. Si tienes dificultad para sentirle las costillas, tu perro probablemente necesite perder peso.

Por qué tu perro debería perder peso


Los perros que tienen sobrepeso, pueden tener una vida menos sana y más corta que aquellos con un peso normal. Este exceso de peso pone mayor carga a los huesos y las coyunturas y puede empeorar los problemas de artritis. Los perros con problemas de peso, pueden sentirse incómodos y menos capaces para hacer ejercicios y jugar. Sus cuerpos pueden ser menos resistentes a las infecciones y pueden correr mayores riesgos al someterse a cirugías y a la anestesia.

El exceso de peso es un peligro real para la salud y el bienestar de tu perro. Puede acortar su vida y privarte del disfrute de su compañía. Tú puedes y debes hacer algo al respecto.

A continuación enumeramos algunos de los problemas que un perro con sobrepeso podría enfrentar, o que pueden empeorar con esta condición:
" Problemas motores, incluyendo artritis, displasia en la cadera, problemas en los discos vertebrales y ruptura de coyunturas y ligamentos
" Disminución de la tolerancia al ejercicio
" Enfermedades del hígado
" Diabetes mellitus
" Riesgo durante cirugía y anestesia
" Intolerancia al calor
" Condición pobre de la piel y pelaje
" Disminución en la resistencia a enfermedades e infecciones
" Agravamiento de los desórdenes respiratorios


Ayudando a tu perro a perder peso


En la mayoría de los perros, la pérdida de peso implica un aumento en los ejercicios y una disminución en la ingestión calórica. Usualmente, es más fácil suministrarles una cantidad igual de comida con menos calorías, que suministrarles cantidades mucho más pequeñas de su dieta regular. Además, de esta manera, tu perro no se sentirá tan hambriento. Un especialista puede ayudar recomendándote una dieta especial, pero depende de ti, y de los demás miembros de tu familia, el que realmente ésta tenga éxito. Solamente tú puedes asegurar que tu perro realmente pierda peso. Esto requiere esfuerzo y compromiso, pero valdrá la pena en términos de calidad de vida, salud y la compañía que tú y tu perro podrán disfrutar.

Dietas para perros


El primer paso es fijar un objetivo de peso para tu perro y establecer la cantidad de alimento que él puede comer cada día. Quizás necesite una dieta especial de bajas calorías. Esta dieta está diseñada para satisfacer a tu perro y para proporcionarle todas las vitaminas y minerales que él necesita en una dieta balanceada, pero ésta le suministrará menos calorías que una comida normal.

Ten presente que es importante para tu perro comer solamente lo que dicha dieta recomiende. Tu familia, o cualquier otra persona que esté en contacto con tu perro, debe entender esto. Ellos no deben dejarse llevar por los ruegos o la manipulación de la mirada que tu perro les dé para conseguir más comida.

Para evitar que tu perro te pida comida, aliméntalo antes de que tu familia lo haga y manténlo fuera del comedor. Asegúrate siempre de que tu perro tenga agua fresca y limpia disponible para beber.

El ejercicio regular, como caminar y correr, es bueno para la mayoría de los perros ya que incrementa el número de calorías que ellos queman.

La cantidad de tiempo que tu perro necesite estar bajo una dieta reductora, dependerá de cuánto peso necesite perder. Un perro puede necesitar de 8 a 14 semanas para alcanzar su peso objetivo. Luego de alcanzar un primer objetivo de peso, quizás necesite repetir el programa de pérdida de peso para alcanzar su objetivo final. Entonces, después de alcanzar su meta, tu perro quizás necesite un programa de seguimiento y ejercicio para mantener su nuevo peso.

Alimentando a tu perro


Un perro que se encuentre siguiendo una dieta para adelgazar tiene necesidades nutricionales especiales. Su dieta debe ser baja en calorías, para que utilice sus depósitos de grasa como fuente de energía, pero al mismo tiempo, la dieta debe seguir suministrando un volumen normal de comida para evitar que se sienta muy hambriento. Igualmente, la dieta debe proveerle todos los demás nutrientes, en las cantidades apropiadas.
Curiosamente, estas dietas no necesitan incluir altos niveles de fibra, como frecuentemente encontramos en las comidas dietéticas para humanos. La fibra no es necesaria para la pérdida de peso en las mascotas y, en grandes cantidades, puede tener efectos secundarios como el aumento de excrementos y la pérdida de interés en la comida debido a la falta de sabor.

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