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DOBERMANN
Criados como miembros de la familia llegan a ser parte de
la misma; sólo se les ven felices cuando están con la familia
y siempre están dispuestos a participar en todas las
actividades, sea desde estar sentados tranquilos viendo la
televisión, a una caminata por el campo, a bañarse en el mar
sobre una balsa de hule. Todo lo que se toma para verlo
satisfecho es que se le permita estar junto a su familia, sea
donde sea, haciendo lo que sea. Cuando se les trata de esta
forma, aparte de su muy reconocida inteligencia, demuestran
cierta astucia o picardía mezclada con un carácter juguetón;
aunque nunca hemos visto esta cualidad ser mencionada en esta
raza, sí es muy real.
Como guardián, el Doberman, no tiene igual. Es increíble
el control y confianza en sí mismo que estos perros tienen.
Mientras que no se demuestre agresividad hacia su familia tal
parece que son inofensivos, pero no se le vaya a ocurrir una
broma pesada o un manotazo delante de ellos porque reaccionan
con la velocidad de un rayo. La agilidad que tienen es
bárbara; se documenta uno que fue entrenado a saltar y
superaba, porque lo hacía rutinariamente, los 9 metros (28
pies) de largo. Por cierto, el olfato y el oído los tiene
sumamente desarrollados.
STANDARD
DE LA RAZA
Las medidas varían entre las diferentes federaciones cinológicas
del mundo. Presentamos cifras relativas que dan una idea del
tamaño y la apariencia de la raza.
CARACTER
La disposición del Doberman debe de ser alerta sin
demostrar síntomas de cobardía ni tampoco agresividad. Es muy
deseado que demuestren agilidad en sus movimientos y se
desplace con cierto tono de firmeza natural pero con
flexibilidad en su temperamento (se le vea contento o
alegre). No debe de ser brusco ni en sus movimientos ni en su
comportamiento.
APARIENCIA GENERAL:
El Doberman es un perro mediano de pelo corto y
conformación regular, ni doble ni liviana. Se distingue su
musculatura sin llegar a ser exagerada. Le llaman un perro de
forma cuadrada; es tan alto como largo. Realmente es un perro
de líneas rectas. Tanto la forma de la cabeza, las orejas en
aquellos que las tienen cortadas, como el cuerpo y las patas
se caracterizan por sus líneas rectas. El cuello arqueado
dando proporción y elegancia a la apariencia general.
CABEZA:
La cabeza, tanto vista desde arriba como de perfil debe de
tener la forma de una cuña. La parte superior es plana u
horizontal.
OJOS:
De forma almendrada. Moderadamente profundos. Muy
expresivos, de mirada vigorosa. En los perros negros el color
de los ojos es castaño. En los otros colores de pelo, el
color de los ojos es similar al de las marcas del pelo.
STOP:
El “stop”, parte frontal de la cabeza debajo de la frente,
no debe de ser muy pronunciado pero sí tiene que ser
definido.
HOCICO:
Largo, la parte superior en un plano paralelo con la parte
superior del cráneo.
NARIZ:
Negra en los perros de pelo negro. Castaña oscura en los
perros marrones. Gris oscura en los perros azules. Leonada
oscura en los perros leonados.
MEJILLAS:
Planas.
MORDIDA:
La mordida del Doberman es del tipo llamada de “tijera”.
Cuando cierra la boca los incisivos de la mandíbula inferior
deben tocar en la parte interior de los incisivos de la
mandíbula superior.
LABIOS:
Pegados.
DIENTES:
Fuertes, blancos. En total 42 piezas; 20 en la mandíbula
superior y 22 en la mandíbula inferior.
OREJAS:
La parte superior de la base de las orejas debe de estar a
la altura de la parte superior de la cabeza.
En algunos países se permite que sean cortadas, en otros
no. Cuando no son cortadas se les deja tal y como son, en tal
caso son anchas, grandes y parcialmente caídas a cada lado de
la cabeza.
Existe cierto desacuerdo con respecto a si se le deben de
cortar o no, claro en los países donde se permiten ser
cortadas. Este desacuerdo también incluye la cola. Aquellos
en contra de que se les corten argumentan que existe la
posibilidad que se infesten durante el saneamiento de la
operación. Tal vez siendo otro argumento en contra del corte
un punto aun de mayor peso el que las orejas y la cola son
empleadas por los perros en su comunicación.
CUELLO:
Musculoso, bien arqueado, se ensancha hacia el cuerpo. De
un largo proporcional al tamaño de la cabeza y el cuerpo.
Parece ser largo pero es de un largo medio, ayudando a la
apariencia esbelta pero fuerte del perro.
ESPALDA
La espalda no es perfectamente horizontal, tiene una
ligera caída hacia atrás. Es recta, muy ligeramente
redondeada al final, en las ancas. No es larga, más bien
compacta. No es muy estrecha como en los galgos, ni tampoco
muy ancha; musculosa en los hombros.
CRUZ:
Es el punto más alto en el cuerpo. Pronunciada.
PECHO:
No es estrecho, tampoco exageradamente ancho. El de un
perro muy fuerte pero ligero. Llega hasta los codos.
COSTILLAS:
Bien curvadas dándole una forma alta pero no muy ancha a
la parte delantera del cuerpo.
VIENTRE:
Recogido. La línea inferior del cuerpo es curvada, siendo
el cuerpo ancho en las costillas y después relativamente
estrecho en el vientre.
CADERAS:
Del mismo ancho que es la sección de las costillas. Visto
desde arriba las líneas laterales del cuerpo son paralelas o
con una ligera curvatura concava en la parte del vientre.
EXTREMIDADES DELANTERAS:
Los hombros deben de ser bien desarrollados, inclinados
hacia adelante en ángulo de 45º con el suelo, haciendo el
brazo superior (húmero) ángulo de 90º. El largo del los
hombros y del brazo superior son iguales. La altura de la
cruz al codo es similar a la altura del codo al suelo. Los
codos están bien pegados al cuerpo.
Los anterazos, desde los codos hasta las cuartillas, son
largos y veticales. Vistos desde cualquier ángulo son
paralelos. Son musculosos y de huesos anchos. Las cuartillas
son casi verticales. Los espolones (pezuñas) pueden ser
removidos, aunque las normas de las federaciones no lo
requieren. Los pies son bien arqueados, compactos y en de
forma de gato. Están orientados hacia adelande, no hacia
adentro ni hacia afuera.
EXTREMIDADES TRASERAS:
El hueso de la cadera se separa de la espalda en ángulo de
30º; está angulación le dará una inclinación moderada hacia
atrás a las extremidades traseras. La parte superior de las
piernas, los muslos, se separan de la cadera en ángulos
rectos; son largas y musculosas. Las piernas superiores y las
inferiores son del mismo largo, siendo las rodillas definidas
entre ellas. En reposo el metatarso es casi vertical. Los
espolones (pezuñas) pueden ser removidos, aunque las normas
de las federaciones no lo requieren. Es posible que algunos
ejemplares tengan dos espolones en vez de uno. Los pies son
bien arqueados, compactos y en de forma de gato. Están
orientados hacia adelande, no hacia adentro ni hacia
afuera.
PELO:
El pelo es corto, de textura algo gruesa, liso y pegado a
la piel. Al tacto, pasándole la mano de acuerdo a la
orientación del pelaje, no es sedoso pero tampoco es
áspero.
COLOR DEL PELO:
El Doberman más frecuentemente visto es el que se le llama
de color negro. No es del todo negro, tiene ciertas marcas
bien definidas color marrón rojizo. Estas marcas tienen que
ser una sobre cada ojo, el hocico y en la garganta, en el
pecho una a cada lado, en las patas y los pies, y debajo de
la cola.
El color básico también puede ser marrón (castaño rojizo),
azul, o el leonado (también llamado Isabella, isabelino,
cervato), con las marcas ya mencionadas de tonalidad más
clara. Algunas federaciones europeas no aceptan el color
leonado. Según tenemos entendido el color azul tampoco es
deseado. Estos dos colores, el azul y el leonado son muy
apreciados en los Estados Unidos.
Algunos ejemplares de esta raza tienen un lunar o mancha
blanca en el pecho. Esta mancha no es del todo deseable pero
si es pequeña (un centímetro cuadrado o menor) algunas
federaciones no descalifican al perro. En el presente se
considera al color blanco, al menos por el AKC, una
descalificación en las competencias de conformación, pero
permiten registrarlos.
COLA:
La cola del Doberman es larga, ancha y de pelo corto. Sí,
esta raza tiene cola larga. Por razones de estética se le
corta a los pocos días de nacido, usualmente en la primera
visita al veterinario. En Europa usualmente se amputa en la
primera vértebra, en las Américas se le corta en la segunda o
tercera vértebra.
ALTURA:
A la cruz o los hombros: Los machos deben de medir de 66 a
71 cm (aproximado de 26 a 28 pulgadas). Las hembras de 61 a
66 cm (aproximado de 24 a 26 pulgadas).
PESO:
El peso es de los machos es de 40 a 45 Kg (aproximado de
88 a 99 libras). Las hembras logran de 32 a 35 Kg (aproximado
de 70 a 77 libras).
EN ACCIÓN:
El Doberman en movimiento no debe demostrar ningún
esfuerzo. Al caminar las extremidades posteriores logrando
gran alcance y las posteriores proveyendo buen empuje. En
este paso las patas del mismo lado del cuerpo se mueven a la
misma vez. El movimiento es recto, ninguna pata tirando en
ninguna forma hacia adentro o hacia afuera.
EL DOBERMANN
COMO MASCOTA:
Existen muchos rumores que son injustos con esta raza de
perros. Muchos de estos rumores exageran o no representan
justamente su agresividad. Claro, que si a un Doberman se le
entrena para que sea una fiera, lo va a ser. Esos son los
instintos que se desarrollaron en su estirpe. De por sí el
Doberman no le tiene miedo ni a vivos ni a muertos y si se le
enseña a morder, pronto va a estar mordiendo hasta los
alambres de las cercas. Pero eso, no es culpa del perro.
El Doberman es perro de un solo dueño. Su fidelidad es
hacia su amo, la familia de su amo y nadie más. Claro, es un
perro sumamente obediente y aquellos entrenado por la policía
u otro cuerpo de servicio público hasta cierto punto aceptan
el cambio de manejador, al igual que aquellos entrenados para
competencias. Pero en el corazón del Doberman criado en la
casa sólo hay un lugar, el de su familia. Razón por la cual
se debe de traer de cachorrito a la casa y siempre recordar
que es un compromiso de nuestra parte por vida, porque tanto
el perro como nosotros vamos a sufrir mucho si la separación
ocurre antes.
Es muy cierto que presenta dos cualidades no del todo
deseadas de las cuales hemos leído y notado en nuestras
mascotas. Una de ellas es que cuando el Doberman ataca, o se
“dispara”, es preferible quitarse del medio y esperar a que
se enfríe por sí solo. Claro, si ataca a una persona actúe
rápido porque no da mucho tiempo, pero si es a otro animal,
no se le ocurra interferir porque la cosa usualmente se pone
fea y sólo se toma una mordida equivocada para enviarlo a
usted al hospital. A nosotros nunca nos han atacado nuestras
mascotas y no sabemos de que hayan atacado a ningún amo, pero
si los hemos visto enfadados (con los gatos y uno que otro
vecino y pariente indeseable) y pueden ser temibles. El otro
dato es que usualmente se apega demasiado a un miembro de la
familia, por lo general al hombre de la casa u otra persona
adulta, y es tan fiel que sólo quiere estar al lado, o
encima, de su dueño. Pero esto se soluciona con un
adiestramiento firme.
En la casa donde hay niños es preferible una hembra. Por
lo general son más tolerantes y el sentido de guardián más
controlado que en los machos. Como ya mencionamos, traerlo de
cachorrito a la casa y ponerle una de las sabanitas o ropitas
viejas del niño donde el perrito duerme. Dicen los viejos que
de esta forma se encariñan más con el niño de la casa, y si
es una perra, llega a querer a los niños como si fueran sus
propios cachorros. Es asombroso el cariño y la paciencia que
hemos visto a estas perras tener con los niños de la casa.
Claro, los abusos infantiles de parte de los niños bajo
ningún concepto pueden ser permitidos. Otro consejo de los
viejos que también hemos puesto en práctica con admirable
resultados es criar al Doberman en la familia, no aislado en
perreras. Cuando la familia está cenando, enseñarle que se
acueste cerca de donde están todos, no darle comida de la
mesa pero sí permitirle estar presente. Al igual que cuando
la familia está compartiendo de otras maneras, digamos viendo
la televisión. Hay que ser firme pero recuerde que él o ella
es un miembro más de la familia.
El Doberman es tan fiel y obediente que se da a querer.
Ver aquel cachorrito convertirse en todo un perro o perra es
una experiencia que hay que vivirla. Lo único que nos falta
decirle es que no se asuste cuando un buen día el perrito,
que ya es de buen tamaño pero como los hijos para usted
siempre será pequeñito, ladre por primera vez dentro de la
casa. Algo, tal vez fuera de la casa, le indica comportarse
de esta manera pero usted tranquilo, que hay tiene perro para
todo. Está acostado y de pronto se para todo erizado, con las
orejas empinadas a todo dar, sin razón explicable lanza uno o
dos ladridos, que si es hembra parece que va a tumbar el
techo y si es macho lo va a mandar volando. Entonces se
acuesta otra vez y se hace el medio dormido. Sea lo que sea
que causó esta reacción en el perro, no vuelve a molestar.
Esta raza es bien saludable pero si se anima y se decide
por ella, tan pronto obtenga el cachorrito debe de llevarlo a
su veterinario para que le de el visto bueno antes de
llegarse a encariñar con el perrito, que no va a tomar mucho
tiempo en suceder. Otros datos favorables del Doberman es que
el pelo es corto y sí lo puede cepillar a menudo pero no es
del todo necesario. Tiene que estar extenuado para que saque
la lengua, lo cual se toma considerable ejercicio. De lo
contrario no se tiene que preocupar por la saliva. Se le debe
de llevar a caminar y si es posible dejarlo correr un poco,
pero lo de la carrera es una actividad de placer más que un
requerimiento.
Claro, si en vez de una mascota desea tener un campeón de
exhibición entonces el cuidado es más trabajoso y el
ejercicio mucho más intenso. De todas formas, los expertos
estiman que no se le debe de poner en un programa de
ejercicios muy riguroso hasta que no tenga los 18 meses. Tal
vez natación, pero todas las otras actividades extenuantes se
deben de posponer hasta que la conformación ya se haya
desarrollado.
Recuerde que estos perros son sumamente obedientes; aunque
se estén muriendo de hambre ni miran el palto de comida hasta
que no reciben la orden de comer, si es que se les adiestra
de esa forma. Por favor, recuerde que los instintos de este
perro son más que suficiente para cuidar y proteger a la
familia. Tenga mucho cuidado y no le enseñe cosas indebidas,
porque lo que usted desee que haga, lo va hacer. Y si lo
maltrata, recuerde, que para este animalito sólo existe usted
en este mundo, que concepto puede existir en su mente si no
es una total decepción de la vida.
Camada:
Una camada de menos de seis cachorritos es considerada
pequeña; hay veces que sólo tienen uno o dos. La camada usual
es de seis a nueve perritos, pero pueden ser más, sin ser
extrañas las camadas de diez. Se registran camadas de hasta
17 perritos. Las hembras no se deben de criar antes de los
dos años ni después de los siete. A las hembras sólo se les
debe de permitir criar una vez cada doce meses; lo pueden
hacer dos veces en este período de tiempo pero se recomienda
que se le permita descansar.
Cachorros:
El Doberman llega al mundo con los ojos y oídos cerrados.
Es muy posible que la mamá, sobre todo si es primeriza, se
ponga algo celosa de sus pequeñuelos. Pero según están
naciendo, como nos dijo nuestro veterinario hace ya muchos
años pero jamás se nos olvidará, “Aunque te muerda, esa es tu
perra y tienes que ayudarla”, es muy bueno que el amo ya
comience a participar en la crianza de los nuevos miembros de
la familia. Cuando nacen, la mamá mientras los limpia con la
lengua les da masajes que le ayudan a respirar y hacer sus
necesidades. Si todo va bien con el recién nacido, mientras
la perra lo está limpiando es buen momento para comenzar a
ayudar a los nacidos anteriormente. Todo con mucha calma, que
la perra se sienta segura y no ponerla nerviosa que ya ella
tiene bastante. A mediados del embarazo, pregúntele a su
veterinario como actuar durante el parto.
A los perritos se les debe llevar al veterinario al tercer
día de nacidos. Si es deseado, es en esta visita donde se le
quitan las pezuñas y se corta el rabo. Después de diez días
de nacidos abren los ojos por primera vez. Entonces hay que
tener más cuidado con los bebitos porque comienzan a explorar
el mundo que los rodea, de vez en cuando metiéndose donde no
deberían. Prácticamente dependen de la madre en su totalidad
por las tres primeras semanas. Ya en este tiempo pronto hay
que comenzar a darles comida sólida. El proceso continúa y a
las ocho semanas llega la parte más difícil: es hora de
despedirnos de los pequeñitos. El nuevo dueño se encargará de
cortarles las orejas y hacernos orgullosos de todo el cariño
que con ellos se llevan.
Longevidad:
Usualmente, con el cuidado apropiado, un doberman debe
vivir de diez a doce años. Algunos llegan a los quince
años.

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